La banalización de las tutelas diferenciadas
La sobreactuación del sistema oficioso de justicia protectoria, propio de los conflictos de interés público y de las tutelas diferenciadas, extendido transversalmente a toda clase de litigios, en forma indiscriminada, sin distingo de materias, sin filtros objetivos de aplicación y sin límites de contención de las medidas que habilitan, termina generando
un abuso y una banalización del tema, que resulta contraproducente para los fines
esperados, porque todo es nada, porque esa exageración satura el sistema, revela la
precariedad de su invocación discursiva, la facilidad de su manipulación desviada y los
desarreglos que todo ello provoca para el servicio de justicia, con riesgo -paradójico- de
desprotección de los más necesitados, que pueden quedar solapados en el volumen de
esa sobrecarga.